Esta vez, usemos el MEDE para rescatar a las PYMEs y autónomos, y no a los bancos

Las restricciones para frenar la propagación de la COVID-19 han llevado a una gran parte de
nuestro tejido productivo a una situación crítica. Los comercios, bares, teatros, gimnasios y
demás establecimientos afrontan unas restricciones que convierten a sus negocios en inviables.

Un número elevado de países han establecido programas de ayudas directas a pequeñas
empresas y autónomos. Países como Italia, Francia, Alemania, Países Bajos, Rumanía, Dinamarca
y Reino Unido han aprobado cuantías específicas de ayudas a las empresas. En España, el
Gobierno va tarde.

Por ello, presentamos un plan para el rescate urgente de autónomos y pequeñas empresas
con un coste de 15 000 millones de euros, que servirá para ayudar a más de un millón de
PYMEs y autónomos de nuestro país